Muchas empresas llegan a un punto en el que sus procesos empiezan a quedarse pequeños. Aparecen demasiados Excels. Los correos se multiplican. Las tareas manuales consumen tiempo. La información se duplica. Y las herramientas no siempre se comunican entre sí. En ese momento suele aparecer una pregunta habitual:
¿Necesitamos un ERP?
La respuesta no siempre es tan sencilla. En algunos casos, un ERP estándar puede ser suficiente. En otros, puede convertirse en una herramienta rígida que obliga a la empresa a cambiar su forma de trabajar para adaptarse al software.
Qué es un ERP estándar
Un ERP es una solución ya construida. Permite gestionar áreas como facturación, compras, ventas, almacén o administración.
Ventajas:
- Implantación más rápida.
- Funcionalidades ya definidas.
- Menor coste inicial en algunos casos.
- Solución válida para procesos habituales.
Pero también tiene limitaciones. Esto ocurre cuando la empresa tiene procesos propios, flujos internos específicos o necesidades que no encajan con una solución cerrada.
¿Cuándo puede quedarse corto?
-Cuando la empresa tenga procesos muy específicos.
-Existen muchas tareas manuales.
-La empresa necesita integraciones con sistemas propios.
-La información está repartida en varias herramientas.
Cuando una herramienta no se adapta a la realidad, la digitalización deja de ser una solución y se convierte en otro problema.
Un ERP o un software a medida para mi empresa.
La solución no siempre tiene que ser un ERP completo. Tampoco tiene que ser un desarrollo desde cero.
A veces puede ser:
- Adaptar una herramienta existente.
- Integrar varios sistemas.
- Automatizar una parte concreta del proceso.
- Crear un módulo específico.
- Desarrollar una plataforma interna.
- Conectar el ERP actual con otras soluciones.
- Crear una app para mejorar la operativa diaria.
Todo dependerá del problema real de la empresa.
¿Cómo lo trabajamos en Bluumi?
En Bluumi partimos de un análisis previo de la empresa, sus procesos, sus herramientas actuales y sus objetivos.
Antes de poner una solución, estudiamos:
- Como trabaja actualmente la empresa.
- Qué procesos generan más carga manual.
- Dónde se pierde más información.
- Qué herramientas están duplicando trabajo.
- Qué áreas necesitan mayor control.
- Procesos que pueden automatizarse.
- Qué solución tecnológica encaja mejor con el negocio.
A partir de ahí, definimos e implantamos la solución adecuada: software a medida, ERP personalizado, app móvil...