App nativa, aplicación responsive o software a medida: ¿qué necesita realmente tu empresa?
Tu empresa necesita digitalizar un proceso, mejorar la experiencia de sus clientes, reducir tareas manuales o disponer de una herramienta que permita al equipo trabajar de forma más eficiente.Y entonces aparece la primera pregunta:
¿Necesitamos una app?
Puede que sí.Pero también puede que la mejor solución sea una aplicación web, una plataforma interna, una integración entre sistemas, una automatización o un software desarrollado específicamente para vuestro negocio.Porque elegir entre una app nativa, una aplicación responsive o un software a medida no debería ser el primer paso.El primer paso debería ser entender qué necesita realmente la empresa y qué problema queremos resolver.
¿Qué es una app nativa?
Una app nativa es una aplicación desarrollada específicamente para un sistema operativo, principalmente iOS o Android.
Se instala en el dispositivo del usuario y permite aprovechar de forma especialmente eficaz funcionalidades del propio móvil, como la cámara, las notificaciones, la geolocalización, determinados sensores o el funcionamiento sin conexión.
Puede ser una alternativa adecuada cuando la experiencia móvil constituye una parte esencial del servicio o del proceso que queremos digitalizar.
Por ejemplo, cuando necesitamos:
-utilizar determinadas funciones del dispositivo;
-trabajar en movilidad;
-enviar notificaciones;
-funcionar en determinadas situaciones sin conexión;
-ofrecer una experiencia especialmente adaptada al entorno móvil;
-o crear un producto cuyo principal canal de utilización será el smartphone.
Pero que una empresa necesite acceder desde un móvil no significa automáticamente que necesite desarrollar una app nativa.
Y esa diferencia puede tener un impacto importante en la inversión, el mantenimiento y la evolución futura del proyecto.
¿Y una aplicación responsive?
Una aplicación responsive o aplicación web responsive está diseñada para adaptarse a diferentes tamaños de pantalla: ordenador, tablet o smartphone.
El usuario normalmente accede a ella desde un navegador, sin necesidad de instalar una aplicación desde una tienda.
En muchos proyectos empresariales puede ser una solución especialmente interesante cuando necesitamos facilitar el acceso desde diferentes dispositivos sin que existan requisitos específicos que hagan imprescindible una aplicación móvil nativa.
¿Qué ocurre cuando ninguna solución estándar encaja?
Hay empresas cuyos procesos no se parecen a los de ninguna otra.
Han crecido con procedimientos propios, diferentes departamentos, herramientas que no se comunican entre sí, hojas de cálculo, tareas manuales y sistemas que han ido incorporándose con el tiempo.
En estos casos, intentar adaptar el negocio a una herramienta estándar puede terminar generando nuevos problemas.
Es ahí donde puede tener sentido plantear un software a medida.
Una solución a medida permite construir una herramienta alrededor de los procesos y necesidades de la organización, en lugar de obligar a la organización a adaptarse a las limitaciones de una herramienta existente.
Pero tampoco aquí debería empezar la conversación preguntando qué software queremos desarrollar.
Debería comenzar preguntando: ¿Qué queremos conseguir?


